Los niños aprenden inglés de una forma natural, jugando.
Mientras se divierten, conjugan verbos, usan adjetivos y enriquecen el vocabulario.
Nuestros talleres son muy reducidos, por lo que la atención que recibe cada niño es prácticamente exclusiva.
En un grupo pequeño tienen más oportunidad de participar, hablando y preguntando sobre cualquier actividad o duda que puedan tener.
Las profesoras son nativas, con una amplia experiencia y gran vocación. Su meta es, además de que los niños aprendan inglés jugando, que sientan simpatía, incluso amor por el idioma, lo que les facilitará el estudio en la escuela o el instituto.
Nuestra experiencia nos ha dado a todos, alumnos y profesoras, innumerables satisfacciones a lo largo de los años. Hemos visto como nuestros participantes iban mejorando, desenvolviéndose en inglés con soltura y mejorando sus calificaciones en sus centros de estudio.
